A lo largo del primer trimestre, el alumnado de 4.º de ESO ha realizado diversas salidas vinculadas al Servicio Comunitario, con el objetivo de conocer espacios reales de sostenibilidad y preparar su futuro proyecto de APS (Aprendizaje y Servicio).
Este recorrido comenzó en el mes de octubre con la visita al Bosc Turull, una primera aproximación a la biodiversidad urbana y a la importancia de los espacios verdes en la ciudad (¡aquà tenéis el enlace al post!). En noviembre, el alumnado continuó su aprendizaje con la visita al huerto urbano de Can Mestres, un espacio que permite aprovechar todo el valor pedagógico de contar con un huerto ecológico en medio de la ciudad.
Durante la visita, trabajaron en grupo para localizar diferentes variedades de hortalizas y conocer de cerca la biodiversidad cultivada. A través de entrevistas a personas jubiladas vinculadas al huerto, el alumnado investigó los principios de la agricultura ecológica y reflexionó sobre la importancia de consumir productos de proximidad. Además, mediante una dinámica con tarjetas, pudieron comprender las interrelaciones del ecosistema del huerto y analizar las ventajas de los métodos naturales de cultivo, poniendo en valor el respeto por el medio ambiente y el trabajo comunitario.
Este proceso formativo ha culminado en diciembre con la visita al Huerto del Mercado de la Vall d’Hebron, el espacio donde el alumnado llevará a cabo su proyecto de APS. Durante la jornada conocieron de primera mano el funcionamiento de un huerto ecológico, sostenible y respetuoso con el medio ambiente. En el huerto descubrieron plantas aromáticas como el tomillo, la lavanda o la salvia, y verduras de temporada como cebollas, puerros, calçots, habas o col lombarda. También aprendieron la importancia de las leguminosas, que gracias a los bacterias presentes en sus raÃces contribuyen a enriquecer el suelo con nitrógeno. Asimismo, conocieron flores comestibles como las capuchinas y las caléndulas, asà como la función del hotel de insectos, clave para favorecer la biodiversidad.
Todo ello en un huerto que apuesta por la sostenibilidad, con riego por goteo de aprovechamiento y placas solares. Para finalizar, el alumnado puso manos a la tierra: retiraron malas hierbas de la menta, la remolacha y las habas, y realizaron semilleros de lechuga, acelga, cebolla y rábano.
Este conjunto de visitas ha permitido al alumnado observar, comprender y vivir diferentes modelos de espacios verdes urbanos, y les ha ayudado a definir cómo quieren contribuir, a través de su proyecto de APS, a la comunidad y al medio ambiente. Un aprendizaje que va más allá del aula y que conecta conocimiento, responsabilidad y compromiso social.














