En el Aula d’Acollida se ha vivido una experiencia tan enriquecedora como deliciosa: una degustación de comidas típicas de los países de origen de nuestro alumnado. Esta actividad ha sido una magnífica oportunidad para compartir culturas, tradiciones y sabores, y reforzar valores como el respeto, la curiosidad y la convivencia.
La mesa se llenó de platos procedentes de cultura de alrededor del mundo. Pudimos probar carne de cerdo frita al estilo cubano, así como baleadas, catrachitas y quesadillas hondureñas, que despertaron mucha curiosidad. De Colombia nos llegaron arroz con pollo, arepas y buñuelos, mientras que de Perú disfrutamos de la causa de atún y de papas en la huancaína.
El viaje gastronómico continuó con cuscús marroquí, empanadillas dominicanas, bolonas de chicharrón ecuatorianos, torrijas al estilo de Bangladesh, gyozas chinas y arepas venezolanas. Cada plato venía acompañado de explicaciones, anécdotas y recuerdos personales que hicieron aún más especial su momento.
Más allá de la comida, esta actividad ha sido una forma de dar voz a la diversidad cultural de nuestro centro y de poner en valor las identidades y las historias que conviven en la escuela todos los días. Aprender también es compartir, escuchar y probar el mundo a través de los demás.
Sin duda, una experiencia que nos ha dejado muy buen sabor de boca… ¡y ganas de repetir!











