Esta semana hemos aprovechado el buen tiempo para ir hasta el Turó de la Rovira. Salieron puntualmente de la escuela y con mucha paciencia y un mapa conseguimos llegar juntos hasta la cumbre. No fue nada fácil, pero finalmente disfrutamos de las vistas; con una altura de 262 m sobre el nivel del mar y una visión de 360° el Turó de la Rovira es en un mirador natural privilegiado y en un emplazamiento estratégico para la defensa de Barcelona durante la Guerra Civil.
Una vez allá hicimos una práctica de la asignatura de plástica. Pudimos dibujar la línea del horizonte del mar y la perspectiva de las calles del ensanche de Barcelona.
Después de completar cada cual su dibujo, bajamos por el otro lado de la montaña atravesando un gran puente. Nos gustó mucho, es genial poder pisar todos juntos las calles de la ciudad.







